Entender las diferencias en ocasiones no es fácil, pero si pudiéramos aceptar a quienes piensan y actúan de otra manera a la nuestra, la convivencia sería mejor.
A veces no es posible coincidir en un punto pero evidentemente se pueden compartir espacios en paralelo, en este mundo cada día más global, no nos queda otra.
Aceptar diferencias no nos hace menos fuerte, muy al contrario, nos hace mejorar como persona.
Aquella famosa frase "quien no está conmigo está contra mi" deberíamos cambiarla por "quien no está conmigo me está enseñando que hay otra manera de ver el mundo".
Las diferencias nos enriquecen, nos hacen conocer nuevas formas de hacer, conocer, disfrutar, sufrir, añorar, respetar e incluso rezar de otra manera.
Esperamos, esperamos que los otros respondan a nuestras expectativas como querríamos que lo hicieran y si esto no ocurre así, reaccionamos, reaccionamos pensando sólo en lo que nos separa y sin tener en cuenta en lo que coincidimos y así nos separamos aún más.
Esperamos, esperamos que los otros respondan a nuestras expectativas como querríamos que lo hicieran y si esto no ocurre así, reaccionamos, reaccionamos pensando sólo en lo que nos separa y sin tener en cuenta en lo que coincidimos y así nos separamos aún más.
Al final aunque muy diferntes, las personas lo que necesitamos es ser aceptadas y queridas por el resto de la comunidad de la que formamos parte sea ésta, nuestra familia, el vecindario, la iglesia a la que acudimos o el país que visitamos o en el que buscamos trabajo.
Como maestra de 26 personitas que están destinada a vivir en un mundo cada vez más global y que serán las encargadas de cambiar el mundo es para mi primordial transmitir el respeto a las diferencias.
Para poder hacer de este planeta un lugar mejor es necesario que aprendamos a vivir, trabajar y compartir con las personas que convivimos aunque sean, piensen y actúen de una forma muy distinta a como lo haríamos nosotros.
Habramos pues nuestra mente y sobre todo nuestro corazón a quienes son diferentes.
A veces como ya he dicho es difícil pero merece la pena.












